Pbro.
Gustavo Watson Marrón
Capellán
de Coro. Director del Archivo Histórico
Lic. Marcela Vallecillo Gómez
Comunicación Social de la INBG
Nació
el 15 de agosto de 1963, en México, D.F., siendo el hijo primogénito
del matrimonio formado por la Sra. Cristina Marrón de Watson y el
Sr. Gustavo Watson del Collado, quienes procrearon tres hijos más.
Ingresó al Seminario Conciliar de México a los 19 años de edad
y recibió la ordenación sacerdotal el 23 de mayo del año 1991 en la
Insigne y Nacional Basílica de Santa María de Guadalupe, a manos del
Emmo. Sr. Cardenal Ernesto Corripio Ahumada.
De 1991 a 1994 colaboró como Vicario en la Parroquia de Nuestra
Señora de la Piedad, Sede de la V Vicaría Episcopal de la Arquidiócesis
de México, encabezada entonces por Mons. José Pablo Rovalo Azcué,s.m.
(+) . En ese tiempo también ejerció su Ministerio llevando los sacramentos
a los jóvenes recluidos en el Centro de Diagnóstico para Varones.
Años antes, siendo seminarista, de 1986 a 1988, había realizado su
apostolado también con ese sector de jóvenes, en el Centro de Tratamiento
para Varones. En 1995-1996, llevó los sacramentos y celebró para los
enfermos del Hospital Adolfo López Mateos, en Coyoacán.
De 1994 a 1996 fue Prefecto de Preparatoria en el Seminario
Conciliar de México, y de 1996 a 1999 realizó estudios de Licenciatura
en Historia de la Iglesia, en la Universidad Gregoriana, en Roma.
Desde 1999 a la fecha es Director del Archivo Histórico del Arzobispado
de México y Profesor de Historia de la Iglesia en el Seminario Conciliar
de México, en el primero y segundo año de Teología.
De 1999 a 2002, fue Capellán de Coro en ésta Basílica y de
2002 a 2003, Vicario de la Parroquia de la Santísima Trinidad; en
2003 nuevamente ejerció su Ministerio como Capellán de Coro en el
Santuario Guadalupano, hasta la fecha, y desde el primero de septiembre
de ese mismo año es director del Archivo Histórico de la Insigne y
Nacional Basílica de Santa María de Guadalupe.
Es una trayectoria larga para una vida joven, de la que nos comparte
un poco:
P.- ¿Cómo se dio cuenta de su vocación para el sacerdocio?
R.- Tenía 15 años, estaba en Tercero de Secundaria, fue a través
de un retiro en la escuela Simón Bolívar, donde estudiaba con los
Lasallistas. Quise entrar desde antes de la Preparatoria al Seminario
pero mis padres me dijeron que esperara a terminar la Prepa y estuvo
bien esa decisión porque entré con un poco más de madurez.
P.- ¿Cómo se fortalece para continuar este camino que eligió?
R.- A través de la oración, de la Eucaristía, la dedicación a
mi trabajo, que es muy apasionante y además ver que va avanzando.
También observar la necesidad que hay en la gente del sacerdote, eso
se palpa mucho aquí en la Basílica.
P.- ¿Cómo responsable de los archivos históricos de la Basílica
y del Arzobispado, ilústrennos por qué es tan importante un archivo
para la Iglesia?
R.-Ahí se encuentran las fuentes sobre las cuales puede escribirse
la historia de la Iglesia, porque la historia no se puede escribir
si no hay fuentes documentales.
P.- ¿Existe continuidad en las fechas de los documentos que se
tienen en el arzobispado y en la Basílica?
R.- Aquí hay alrededor de once mil documentos de la época colonial,
es toda la historia de la Basílica y del Santuario. Hay documentos
desde 1537, de la Ermita, de la institución y de cómo la Virgen ha
influido en la historia de México. En el Arzobispado de México hemos
sacado dos guías y estamos a punto de sacar la tercera: una es de
documentos coloniales que salió en el año 2002; otra es de documentos
de 1821 a 1862 (s.XIX), en 2004. Y ahora en el 2006, se van a sacar
todos los documentos del Arzobispo Antonio Placarte y
La bastida que estuvo de 1863 a 1891 y son 16 mil 500 documentos,
yo creo que lo vamos a sacar en disco compacto. Tenemos documentos
desde 1531 (…)
Muchos documentos en tiempo de Benito Juárez fueron expropiados
y están en el Archivo General de la Nación, son de antes de 1862.
De 1863 en adelante toda la documentación eclesiástica está en el
Archivo del Arzobispado, pero como éste abarcaba muchas partes del
estado de México, de Guerrero, de Morelos, etc., hay mucha documentación
de la historia de las comunidades, de las parroquias, de pueblos.
Para los cronistas de cada lugar es muy importante.
P.- Mencionaba que los documentos hablan de la influencia de la Virgen en la Historia
de México. …
R.- Primero en los templos que se han construido aquí en el Tepeyac:
Capuchinas, Pocito, Cerrito, son expresión de la fe del pueblo, de
cómo colaboraba para las construcciones. Luego todas las visitas de
lo arzobispos y de los virreyes, los últimos virreyes tomaban posesión
en la Villa de Guadalupe. La devoción de los indígenas que vivían
en estos lugares; la fiesta de los naturales que organizaban el tercer
domingo de noviembre…El Patronato de la Virgen sobre la Ciudad de
México en 1737, aunque ese expediente está en el Archivo General de
la Nación, la aprobación de este Patronato y la misa propia por el
Papa Benedicto XIV.
Luego la creación de la Colegiata, que es cuando hay canónigos,
un cabildo, en una Iglesia que no es Catedral, en 1750, fue la primera
en América, por eso se Llama Insigne (Basílica de Guadalupe). Primero fue Insigne y Real cuando era el virreinato y luego
fue Insigne e Imperial, en tiempos de Iturbide y de Maximiliano; y
luego Insigne y Nacional. Siempre vinculado el título con la situación
política de la época.
Las donaciones de la gente hacia la Virgen de Guadalupe, las
fundaciones piadosas que hubo de la gente importante, en donde daban
parte de sus bienes al Santuario... Las actas del Cabildo hablan de
las novenas que había a la Virgen cuando había necesidad especial
por las pestes o inundaciones. La gente importante de México, los
obispos o políticos de la época colonial que querían que les abrieran
la vidriera donde estaba la Virgen para tocarla con las estampas u
otras imágenes, era muy frecuente. Todo esto testifica ese amor a
la Virgen que no es de hace poco.
P.- ¿Qué ha significado todo este trabajo para usted?
R.- Es un trabajo en el que se promueve la cultura, no sólo de nuestra Iglesia
sino de México. La guía es un instrumento de trabajo para los historiadores,
contiene fechas y la breve descripción de cada documento.
Es una garantía para que no haya más pérdidas documentales,
porque va a estar registrado en registro de autor, de tal manera que
si algún documento apareciera en otra parte nosotros tenemos forma
de defender que esto pertenece a la Basílica. Con eso ya es dificilísimo
que se atrevan a hacer extracciones.
P.- ¿Hay robo de documentos?
R.- Hubo, un saqueo muy grande en el siglo XIX.
P.- ¿Cuántos historiadores recibe al año?
R.- Al principio eran alrededor de diez, ahora son 25 a 30. Claro,
que cuando se dé difusión del catálogo va a aumentar el número de
investigadores. En el Arzobispado hay unos 100 al año, con la difusión
de las guías han aumentado.
Es importante destacar que hacer la guía ha representando un
esfuerzo importante de tres años, lo bueno es que ya se va a culminar
y en este año que es el Año Jubilar, porque más bien es como una ofrenda
a la Virgen. Es por quien se hace, es un servicio a la Virgen y a
la Arquidiócesis. Mercedes Aguilar lleva una carga importante en
todo este trabajo.

Año V, núm. 64. Abril de 2006.