Monterrey
en el Tepeyac
Lic. Marcela Vallecillo Gómez
Comunicación Social de la INBG
La
diócesis de Monterrey se erigió el 15 de diciembre del año 1777, bajo
el nombre de Linares y el nueve de junio de 1922 fue erigida Arquidiócesis
cambiando al nombre actual. Esta conformado por nueve zonas pastorales,
196 parroquias y tiene cerca de 500 sacerdotes.
Es una diócesis muy activa en actividad pastoral y promoción vocacional,
cada año se ordenan cerca de 15 sacerdotes. En este momento pastoralmente
se encuentran concluyendo el Plan 2000-2005 y están preparando el próximo
con el lema “Remar mar Adentro”, a través de talleres que tienen el
objetivo de concientizar a los agentes de pastoral para propiciar e
impulsar la realización plena del plan pastoral en las diferentes instancias
y sectores.
La característica particular de esta etapa del proceso que viven es
retomar las invitaciones que el Papa Juan Pablo II hizo en los últimos
documentos a fin de enfrentar los nuevos tiempos con esperanza, valentía
y fortaleza. Por otra parte, la diócesis se encuentra viviendo intensamente
el Año de la Eucaristía a través de adoraciones al Santísimo Sacramento,
retiros y encuentros de reflexión, lo que ha motivado el entusiasmo
y la participación de los feligreses.
Y en medio de este ánimo, promocionan la visita a la Madre Morena, que
tiene especial significado en la vivencia espiritual del pueblo.
El próximo 12 de agosto arribarán al Tepeyac trayendo los gozos y las
esperanzas de su Iglesia Particular ante Santa María de Guadalupe, y
para escuchar el mensaje de su Hijo en la predicación de su Pastor Mons.
Francisco Robles Ortega, Arzobispo de Monterrey, acompañado de los obispos
auxiliares Mons. José Lizares Estrada, Mons. Gustavo Rodríguez Vera
y un tercer Obispo Electo, Mons. Alfonso Cortés Contreras. Al lado de
ellos, y desde la Arquidiócesis estará el Emmo. Sr. Cardenal Adolfo
Suárez Rivera, Arzobispo Emérito de Monterrey.
Esta peregrinación tiene sus origenes en los primeros años del siglo
pasado y ha dejado huella de fe, oración y vida cristiana en las familias
que recorren cientos de kilómetros para visitar a Santa María de Guadalupe.
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Año IV, núm. 56. Agosto de 2005.