El 9 de febrero arribará a este recinto guadalupano la diócesis
de Chilpancingo, lo hará trayendo a la cabeza a Mons. Felipe Franco,
actual Administrador Diocesano. Aunque la referida diócesis ya cuenta
con la designación de su nuevo obispo, será hasta el 14 de febrero que
éste tome posesión de su nuevo destino pastoral.
Su Santidad Benedicto XVI a tenido a bien destinar a Mons.
Alejo Zavala como nuevo obispo de esta Iglesia Particular. Monseñor
Zavala Castro fue por más de trece años obispo de Tlapa. Tomará posesión
de la diócesis el 14 de febrero, a las 16:00 horas, en la Plaza de
Toros de Chilpancingo.
Desde 1931 esta diócesis peregrina a la Casita del Tepeyac
trayendo en cada uno de sus miembros los gozos y las esperanzas de
una Iglesia que quiere ir respondiendo a las exigencias del Evangelio.
El recorrido hacia la Basílica de Guadalupe lo hacen de diversas maneras.
Quienes lo hacen a pie, salen desde el día 28 de enero para unirse
a los demás peregrinos en la Ex Glorieta de Peralvillo, donde juntos
caminan hacia el Tepeyac, para celebrar la fe común a los pies de
la santísima Virgen de Guadalupe.
Aunque la organización de esta peregrinación esta a cargo de
la Curia diocesana, cada párroco es el responsable en su comunidad
de organizar, preparar y animar a la presencia de su fieles. La preparación
consiste en darles a conocer los aspectos básicos de la peregrinación
así como la preparación a la recepción del sacramento de la Reconciliación.
Los planes pastorales de esta diócesis encuentran su mística
en la expresión “nueva evangelización” tantas veces sugerida por el
Papa Juan Pablo II. El sectarismo, la ignorancia religiosa, la pobreza
y el analfabetismo son graves problemas sociales, que apremian desde
la pastoral una urgente respuesta.
Que la presencia de los hijos de Chilpancingo en la Casa de
la Madre, los anime a seguir caminando buscando construir el Reino
de Dios entre los hombres.

Año V, núm. 62. Febrero de 2006.