Comentario y paleografía extraídos de la sección
Acontecimiento Guadalupano del Boletín Guadalupano,
año II, núm. 34.
Pregón
del Atabal o
Cantar de Francisco Plácido
Lic.
Arturo Rocha Cortés
Director del Boletín Guadalupano
El
manuscrito conocido con el nombre de Cantares Mexicanos, custodiado
en la Biblioteca Nacional de México, contiene un grupo heterogéneo
de materiales, reunidos por anónimo autor y terminado hacia 1597.
Entre los diversos asuntos que se contienen en el valioso manuscrito
se halla el canto o poema conocido como Teponxcuícatl o Pregón
del Atabal. No habría sido éste otra cosa que el canto
que compusiera el cuicapiqui (“compositor de cantos”)D.
Francisco Plácido, señor de Azcapotzalco, y que se habría
entonado el mismo día que de las casas arzobispales se trasladara
la Sagrada Imagen a la ermita de Guadalupe, según conjetura el
P. Francisco de Florencia.
El P. Mariano Cuevas propuso que dicho
canto fue uno cuya copia fue posteriormente contenida en el Ms. Cantares
Mexicanos, habiéndose quizá perdido el original o incluso
no haberse hallado escrito en el momento en que se cantó por
primera vez, perpetuado de memoria hasta el momento en que fue asentado
en el papel por algún fraile o alumno de éste en el último
tercio del siglo XVI.
El texto del Teponaxcuícatl es el siguiente, traducido ya de
la lengua náhuatl, en la que está el facsímil que
presentamos.
“Yo me recreaba con el conjunto policromado de varias flores de
Tonacaxóitl que se erguían, sobrecogidas y milagrosas,
entreabriendo sus corolas en presencia tuya. ¡Oh Madre Nuestra
Santa María!; Junto al agua cantaba?Santa María?. Soy
la planta preciosa de escondidos capullos; soy hechura del único,
del perfecto Dios: Soy la mejor de sus criaturas.
Tu alma está viva en la Pintura. Nosotros los señores
le cantamos junto al Libro-Grande y le bailamos con perfección;
y tú Obispo, nuestro único Padre, predica allí,
en la orilla del agua.
Dios te creó, ¡Oh Santa María! Entre abundantes
flores; y nuevamente te hizo nacer, pintándote en el Obispado.
Artísticamente se pintó.
¡Oh! En el venerado lienzo tu alma se ocultó; todo allí
es perfecto y artístico.
¡Oh! Yo aquí de fijo habré de vivir.
¿Quién tomara mi ejemplo? ¿Quién conmigo
irá? ¡Oh! Postraos en torno suyo. ¡Oh! Cantad con
perfección,que mis flores y mis cantos se desgranen en presencia
tuya.?
Lloro y digo y advierto a mi alma que observe la verdadera razón
de mi canto. ¡Oh! Que se funde, que prontamente sea hecha su casa
terrenal; allímorarás, Alma mía flor distinguida
que su aroma difunde mezclándolo al de nuestras flores. ¡Oh!
Vibrantemente brotan mis cantares, ?en loor? del venerado y tierno fruto
de nuestras flores que son perenne adorno.
La flor de cacao su perfume va esparciendo; difundiendo su aroma la
flor de poyoma los caminos perfuma. Allí viviré yo, el
cantor. ¡OH! ¡Oh! Oíd mis cantos que brotan tiernamente
”.
Notas
Francisco de Florencia,
La Estrella de el Norte de México, aparecida al rayar el dia
de la luz Evangelica en este Nuevo-Mundo, en la cumbre de el cerro
de Tepeyac orilla del mar Tezcuano, á vn Natural recien convertido;
pintada tres dias despúes milagrosamente en su tilma, ó
capa de lienco, delante del Obispo, y de su familia de su Casa Obispal:
Para luz en la Fé a los Indios; para rumbo cierto á
los Españoles en la virtud; para serenidad de las tempestuosas
inmundaciones de la Laguna. En la historia de la Milagrosa Imagen
de N. Señora de Guadalupe de México, que se apareció
en la manta de Juan Diego. COMPVSOLA El P… de la Compañía
de Jesús. DEDICALA Al Ilustrísimo y Reverendissimo Señor
D.FRANCISCO DE AGVIAR, Y SEIXAS, Arcobispo de México, el
Br. D, Geronimo de Valladolid, Mayordomo de el Santuario. Con la Novenas
propias de la Santa Imagen. CON LICENCIA DE LOS SVPERIORES: En
México: por Doña María de Benavides, Viuda de
Juan de Ribera. En el Empedradillo. Año de 1688, cap.15,No
195, fol. 95r.
Ms.
1628 de la Biblioteca Nacional de México (Sección: Manuscritos,
Benavides, Fondo Reservado), fols. 27r.-v.