
Comentario y paleografía extraídos de la sección
Acontecimiento Guadalupano del Boletín Guadalupano,
año III, núm. 45.
Testamento
de
Alonso Montabte (1564)
Lic. Arturo Rocha Cortés
Director del Boletín Guadalupano
Ya
hemos publicado anteriormente en esta sección estamentos guadalupanos,fuentes importantes de carácter
jurídico que dan cuenta y razón de lo difundido que se hallaba la
devoción a nuestra Señora de Guadalupe por toda la Nueva España. Algunos
son de fecha tan antigua como 1537 y fueron otorgados, contrariamente
a lo que podría pensarse, por españoles, dejando muy clara su intención
de hacer donaciones o legados a la “Casa de Nuestra Señora de Guadalupe
de México”.
En éste y en el siguiente número del
Boletín Guadalupano, presentaremos dos documentos de esta índole,
con lo que iniciamos la inclusión de fuentes primarias guadalupanas
custodiadas en el Archivo General de la Nación (AGN) de la ciudad
de México.
Toca el turno del Testamento de Alonso
de Montabte, del 6 de julio de 1564.
La noticia de la existencia de este testamento fue comunicada a los
investigadores guadalupanos para la causa de canonización de Juan
Diego, por el Lic. Horacio Sentíes, cronista de la Delegación Gustavo
A. Madero. Con todo, nunca antes había sido fotografiado ni reproducido
facsimilarmente, lo que hacemos aquí si bien sólo en un fragmento,
el relevante para nuestros propósitos. (En esta página presentamos
un detalle de la que corresponde a la primera página del testamento).
Alonso de Montabte, el tesatador, era
hijo de Juan de Montabte y María Fernández, españoles originarios
de Cádiz. Como parte del testamento que
dictó al escribano de Su Majestad, Diego Álvarez, don Alonso insertó
lo que debía de pagarse y restituirse a su muerte, en caso de que
no hubiese sido saldado previamente. Don Alonso era cofrade de Guadalupe,
por ello en dicha lista establece con claridad, entre otras cosas,
la necesidad de “dar a nra señora de guadalupe desta ciudad de mexico.
dos p°s. de tepuzque en limosnas por que soy. cofre de su casa [sic]”. Esta disposición
fue señalada mediante un asterisco en la margen izquierda del folio,
de mano del propio escribano.
Si bien no tan reciente como otros testamentos guadalupanos (cuales son
los de Colima), documentos como el presentado fortalecen la convicción
de los investigadores de que las mandas guadalupanas de este tipo,
aun dispuestas por españoles, se referían a nuestra Guadalupe de México
y no a la extremeña, hecho más difícil de comprobar en aquellas más
antiguas que no introducían la distinción.
Paleografía

Vid. Arturo ROCHA, “El testamento de Elvira Ramírez. Importante documento
guadalupano del s. XVI, recientemente reencontrado”, Boletín Guadalupano.
Información del Tepeyac para los pueblos de México. Publicación
Mensual de la Basílica de Guadalupe, año II, n° 31 (jul. 2003), pp.
7-11.
“Testamento q otorgo… Alonzo Montabte, fho en 6 de Jullio
de dho año, por ante Diego Alvarez, escrivan.° de S. Mag.d.”, AGN,
Ramo: Bienes Nacionales, vol. 391, exp. 10.
AGN, Ramo: Bienes Nacionales, vol. 391, exp. 10, f.
4r. (En el original, el primer folio del documento quedó, una vez
cosido, como el 4, y el 4 como el 1).