Testamento
de
D. Francisco Verdugo de Sahagún
Lic.
Arturo Rocha Cortés
Director del Boletín Guadalupano
Continuando
con la publicación de las fuentes primarias concernientes al
Acontecimiento Guadalupano, que son preservadas en el Archivo General
de la Nación (AGN) de la ciudad de México, toca ahora
el turno del célebre testamento del indio cacique D. Francisco
Verdugo Quetzalmamalitzin (o Quetzalmamalitli), del 2 de abril de
1563. Se trata de uno de los documentos mejor conocidos por los guadalupanistas
y traído desde antiguo a colación en sus diversas obras
para dar cuenta y razón de lo difundida que se hallaba la devoción
a Nuestra Señora de Guadalupe de México por diversas
regiones de la Nueva España, ya en fechas más o menos
tempranas del siglo XVI.
No obstante su importancia y lo conocido
de su texto entre los guadalupanistas —al menos de aquellas
cláusulas referentes al tema—, el documento original
ha sido, una vez más, pocas veces visto. Más aún,
el texto castellano del testamento no es sino un traslado que ordenó
hacer el propio D. Francisco del original en lengua náhuatl,
éste último, muy pocas veces aducido, incluso en las
obras más especializadas. Más todavía: el grueso
volumen 232, 1ª pte, del Ramo: Vínculos del AGN de México,
en el que se halla el expediente que contiene este testamento en náhuatl
y su traslado al castellano (junto con otros muchos papeles del s.
XVI pertenecientes al cacicazgo de Teotihuacan), se halla tan deteriorado
que se le ha puesto fuera de servicio, no autorizándose su
reproducción fotostática o fotográfica; ya no
digamos su consulta sino a través de un facsímil.
Por lo que hace al texto náhuatl,
poco conocido, del testamento, presentamos aquí el f. 11r,
donde se contiene la célebre manda, en texto establecido por
el autor de estas notas y revisado por el prestigioso nahuatlato y
guadalupanista P. Mario Rojas Sánchez.
Ya desde la segunda cláusula
de su testamento, D. Francisco Verdugo Quetzalmamalitzin estipuló
que “si Dios me llebare desta presente vida que luego se llebe
de limosna a n[uest]rã S[eñor]a de gu[a]dalupe quatro
pesos para que por el padre que [allá] tiene cargo se digan
de misas [sic]”.
Francisco Verdugo Quetzalmamalitzin era muy devoto y defensor de los
franciscanos; conoció bien a Fray Bernardino de Sahagún
(a quien también mencionará en su testamento). Pero
lo más importante es que Quetzalmamalitzin era nada menos que
bisabuelo del historiador D. Fernando de Alva Ixltlilxóchitl.
Lo que este autor escribiría en su Nican motecpana sobre la
Virgen de Guadalupe y Juan Diego indudablemente tiene su fuente prístina
en su célebre ancestro.
Paleografía

Paleografía

Testamento de Francisco Verdugo
Quetzalmamalitzin (2 abr. 1563), AGN, Ramo: Vínculos, vol. 232,
1ª. Pte., exp. 1, f. 15r.